Pleito de apelación reanudado a raíz de una real provisión de Felipe V a instancia de Gaspar de Murga, en el que se designa a María Prudencia de Urbina como patrona de las memorias, obras pías y capellanías que en Orduña fundó Juan de Tertanga Salazar y a José de Murga, poseedor de una de dichas capellanías de 20000 ducados de principal en Nuestra Señora la Patrona de Orduña