Pleito mantenido entre Antonio Salazar Urbina y Varona, presbítero comendador profeso en el hospital del Rey de Burgos, y José Varona Saravia, natural y vecino de Villanañe, por el derecho sobre la capellanía merelega, fundada por Amador Varona y María de Pinedo, su mujer, en la iglesia de Nuestra Señora de Altamira de Miranda de Ebro y cuyo último poseedor fue Lorenzo Varona