Diego de Urbina, en nombre de Diego José de Urbina, patrón de las memorias y capellanías que en Orduña fundó Juan de Tertanga Salazar, nombra a Bernardo de Urbina, canónigo de la catedral de Sevilla, capellán de una capellanía de 500 ducados de renta anual, vacante por muerte de José Joaquín de Urbina