Carta de pago de 300 ducados de vellón otorgada por Bernardo de Urbina, canónigo de la catedral de Sevilla y capellán de una de las capellanías que en Orduña fundó Juan de Tertanga Salazar, a favor de Rodrigo Agustín Varona de Urbina, vecino de dicha ciudad y patrón de esa capellanía