Providencias eclesiásticas instruídas con motivo del pleito entre Manuel Luis de la Plaza, capellán de San Isidro de Madrid, y Diego de Urbina e Isabel María de la Cantera Tertanga Salazar, patronos de las capellanías que en Orduña fundó Juan de Tertanga Salazar, a causa de la memoria que gozó en el altar del Santo Cristo de la iglesia parroquial de San Ginés de Madrid