Cuentas que Alejandro Amírola y Andrés de Vítores, vecinos de Madrid, entregaron a Rodrigo José Varona, vecino de Villanañe y patrón de las memorias y obras pías que en Orduña fundó Juan de Tertanga Salazar, de lo cobrado por los cinco juros en que estaba impuesto el capital de dichas memorias desde 1746 hasta 1798