Cuentas que Dionisio Fernández Mangas, Francisco Velasco y Antonio Martínez Pardo, vecinos de Madrid, entregaron a Rodrigo Agustín Varona, patrón y administrador de las memorias y obras pías que en Orduña fundó Juan de Tertanga Salazar, de lo cobrado por los cinco juros en que estaba impuesto el capital de dichas memorias