Cuentas que Diego de Urbina, caballero de la Orden de Calatrava y patrón y administrador de las memorias y obras pías que en Orduña fundó Juan de Tertanga Salazar, formó de los cinco juros en que estaba impuesto el capital de dichas memorias y de otros gastos para presentarlas al provisor del Obispado de Calahorra y La Calzada