Autos seguidos ante la Justicia Ordinaria de Salvatierra por Antonio Díaz de Santa Cruz, defensor de los bienes dejados por Juan Ibáñez de Arriola, y Sancho Ruiz de Luzuriaga, como curador de Martín y Asencio de Arriola, menores, de quienes Juan Ibáñez de Arriola fue tutor, sobre cuentas.