Carta de poder otorgada por la justicia y regimiento de Salvatierra a favor de Ruy García de Zuazo, vecino de Salvatierra, Luis de Oribe, solicitador en el Consejo de Castilla, y Juan Fernández de Vicuña, procurador síndico de la villa, para pedir personalmente al Rey Felipe II la merced de suprimir las alcabalas y cualquier otra ayuda para reedificar la villa, que ha sido incendiad a tras sufrir una peste.